entrevista de trabajo

¿Cómo gestiono mis emociones en una entrevista?

Puedes tener la suerte de ser una persona muy segura de sí misma y con mucha facilidad para enfrentarse a situaciones difíciles, y aun así no estás a salvo de que los nervios te jueguen una mala pasada en una entrevista de trabajo. Aquí intentaremos darte algunas pautas o consejos para intentar que tus emociones no impidan que los entrevistadores perciban todo lo que podrías ofrecer en tu nuevo empleo.

  • Preparación de la entrevista. Dedica el tiempo que necesites a conocer la empresa y el puesto al que estás postulando. Si fuera necesario repasa conocimientos que hayas aprendido durante tu formación o experiencia laboral, que te sirvan para demostrar tus habilidades y capacidad de trabajo para el puesto en cuestión.
  • Sintetiza. Una vez tengas interiorizados los conocimientos que quieres mostrar, quédate con lo más importante y separa las ideas principales de las secundarias. Intenta ser capaz de mostrar aquello que más puede favorecerte, sin entretenerte, de manera que, si no eres capaz de controlar tus nervios, el exceso de información no impida que te dejes nada en el tintero.
  • Analiza tus debilidades y fortalezas. Cuando ya tengas preparada la entrevista a nivel técnico, tienes mucha parte del camino hecho, ya que gran parte de nuestro nerviosismo lo provoca el miedo a no tener la entrevista lo suficientemente preparada, o no tener los conocimientos para hacer frente a las preguntas del entrevistador. Ahora es cuando llega el momento de analizarnos a nosotros mismos y de ser capaces de determinar cuáles suelen ser tus puntos débiles y fuertes en el ámbito laboral, o incluso personal. De esta manera interiorizas que tienes muchos puntos a tu favor, y las debilidades e inseguridades, se rendirán ante tus fortalezas.
  • Llega la entrevista. El momento de enfrentarte al entrevistador, con los conocimientos suficientes y los recursos necesarios para salir de cualquier apuro. En la entrevista muéstrate tranquilo, cómodo y seguro de que vas a poder con todo, no olvides que vas muy preparado, pero evita por todos los medios repetir las cosas de carrerilla como un robot, tómatelo como un diálogo, no un examen oral. Adopta actitud sosegada y de empatía con tu entrevistador, crearás un ambiente menos tenso y calmará tus nervios.
  • ¿Qué hago si afloran los nervios? Intentar ocultarlo, no es la mejor la opción, ya que puede hacer que tu verdadera personalidad quede oculta, mostrando una que no es la real. No olvides que el entrevistador es una persona igual que tú y entiende por lo que estás pasando, así que continua la entrevista, centrándote en tus conocimientos y aptitudes, no en intentar paliar los nervios. Si consigues esto, la situación fluirá de manera natural, hasta que poco a poco consigas sentirte más tranquilo y relajado.

Ahora que ya tienes estas sencillas pautas, tranquilízate, no te agobies, vete cargado de buenas actitudes y sensaciones, pensando en positivo. El entrevistador captará todas estas sensaciones positivas y conseguirás un mejor ambiente, que por lo menos evite que pases un mal rato.

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