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Ser un buen Líder: Qué hacer vs Que no hacer

Los nuevos modelos de organización empresarial, que se han implantado en los últimos años, hacen prever, que la figura del jefe cómo la conocíamos hasta el momento, está tendiendo a desaparecer, dando lugar a perfiles más orientados al liderazgo y la organización transversal. Un líder no solo ordenan funciones y toman decisiones, sino que promueven la autonomía de los trabajadores, al mismo tiempo que es ejemplo de implicación, motivación y esfuerzo.

Este nuevo modelo de liderazgo, es muy atractivo en la teoría, pero llevarlo a la práctica no es siempre tan fácil como parece, ya que tenemos ciertos comportamientos, asociados, hasta el momento, al papel del jefe, que no son fáciles de eliminar.

¿Qué debo hacer y NO hacer para convertirme en un buen líder?

Comunicación

  • Unilateralidad NO. Recuerda que sois un equipo, no puedes limitarte a dar órdenes y tomar decisiones, y que el resto las acate sin rechistar.  Este tipo de actitudes solo provocarán desmotivación en los empleados, y falta de comunicación, que te llevará a tomar decisiones erróneas.
  • Bilateralidad SI. Aprende a mantener una relación de bilateralidad comunicativa, dialoga con tu equipo sobre las decisiones que vas a tomar, y el papel que jugarán ellos en el proyecto. Escuchar su opinión y valorar sus posibles críticas es fundamental para alcanzar el éxito. El equipo se sentirá valorado y motivado, al mismo tiempo que tú contarás con diferentes opiniones que te harán reflexionar y mejorar tu toma de decisión.

Nivel de Trabajo y Esfuerzo

  • Mandar NO. Un líder no puede limitarse a ordenar funciones a su equipo. El hecho de encontrarte en un rango superior en la jerarquía de la empresa, no puede suponer que exijas un esfuerzo, motivación y trabajo, que tú mismo no estás aportando
  • Motivar SI. Conviértete en un ejemplo de trabajo y esfuerzo. Motiva al resto del equipo, de manera que ellos perciban que todos estáis persiguiendo un mismo objetivo, y si todo el equipo aporta lo mejor de sí mismo, podréis alcanzarlo.

Asumir los Errores

  • Perfección NO.  No eres perfecto, y tu equipo lo sabe. Por lo tanto, ocultar o justificar tus errores, carece de sentido. No te muestres como un ser superior, que nunca falla, porque no es la realidad. Esto no hará más que alejarte de tu equipo, de manera que perderás comunicación con ellos, y te privarás de todo lo bueno que pueden ofrecer al proyecto.
  • Fallar SI. A veces te equivocas, y es normal. Asume tus errores, comunícaselos a tu equipo, y pídeles su opinión. De esta manera contarás con diferentes visiones de los motivos que te han llevado a fallar, al mismo tiempo que entre todos podréis intentar enmendar el error. Tu equipo se sentirá una parte activa del proyecto, y que la única de manera de alcanzar los objetivos es trabajar juntos, dando cada uno lo mejor se si mismo.

Toma de Decisiones

  • Paternalismo NO. Aunque te conviertas en el último responsable de las decisiones que se toman en el proyecto o departamento, no tienes por qué decidirlo absolutamente todo. No prives a los miembros del equipo de la autonomía laboral que merecen por su trabajo. Esto solo conllevará desmotivación y falta de implicación, al mismo tiempo que tu tendrás que soportar una excesiva carga de trabajo.
  • Autonomía SI. Aprende a delegar funciones y responsabilidades. Debes conocer cuales son las capacidades de cada uno de los miembros del equipo, y permitirles autonomía en las funciones en las que estén más cómodos y obtengan mejores resultados. De esta manera harás que sientan que son un activo importante de la empresa, aumentando su motivación y esfuerzo.

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