digitalización bancaria

La digitalización bancaria

Atrás quedan esos días en los que la gente era recelosa de compartir sus datos bancarios a través de internet, temiendo una posible falta de seguridad y confidencialidad. Preferían no correr riesgos y acercarse directamente a la sucursal para realizar hasta la más simple de las operaciones.

Antes de la crisis, existían una ingente cantidad de sucursales, que no hacían más que multiplicarse. Pero desde 2008 muchos bancos se unificaron y esto supuso la desaparición de millares de sucursales.

Desde entonces, y por seguir el camino de la digitalización, aquellos números no se han vuelto a alcanzar (ni se alcanzarán).

La transformación digital en banca es una realidad.

La gran mayoría de la población ya superó aquellas dudas iniciales sobre la fiabilidad del mundo digital, nos hemos adaptado a este entorno y casi todas las acciones bancarias que realizamos en nuestro día a día, así como el propio seguimiento de nuestras cuentas, lo gestionamos mediante las aplicaciones de cada banco o apps de terceros (p.ej. Fintonic).

El formato de los bancos digitales, un fenómeno relativamente reciente, es ahora a lo que parecen aspirar el resto de entidades tradicionales. Mientras que durante la crisis la banca tendía a unificarse y limitar la oferta, ahora no paran de aparecer nuevas entidades como por ejemplo; Imaginbank, N26 o Revolut.
Y los consumidores, encantados con este tipo de banco y servicio, así lo demostraba un estudio de HelpMyCash.

Sin embargo, muchos de los bancos que pregonan tener la digitalización como filosofía, no siempre están a la altura. Ciertas gestiones siguen requiriendo el personarse en alguna sucursal y éstas no siempre funcionan de manera óptima… Largas colas, necesidad de sacar ticket para éstas, limitaciones de horario, falta de personal de soporte, comisiones, etc.

La digitalización es el camino a seguir, nos facilita la vida y agiliza cualquier proceso que queramos realizar.

Sin embargo, aún falta superar la brecha digital existente (sobre todo con nuestros ancianos). La transformación digital de la banca no puede dejar de lado a ninguno de sus activos, ha de acompañar a todo el mundo en ese proceso de cambio, si no, no se estarán haciendo bien las cosas.

powered by Typeform

Otros posts que te pueden interesar


Comparte en las redes sociales:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *