Desarrollo del Talento, la clave en la relación empleado-empresa

Lawrence Bossidy dijo una vez ”estoy convencido que nada de lo que hacemos es más importante que contratar y desarrollar personas. Al final del día, apuestas por la gente, no por estrategias”. Y tenía toda la razón. Lo que diferencia a una empresa de otra, más allá de los productos que comercializan, es el elemento humano con el que cuenta. Ya hemos hablado alguna vez de lo que es el talento empresarial, pero también tenemos que tener en cuenta la función que los Recursos Humanos llevan a cabo a la hora de gestionar ese talento.

No solo basta con atraer ‘talentos’ o empleados que puedan aportar un alto valor a la organización. Una vez seleccionados y en plantilla, es necesario cuidarles y hacerles felices. En otras palabras, la empresa ha de ser capaz de desarrollar aún más su talento y su motivación. Para ello, no hay que caer en el tópico de que el sueldo es lo único que motiva a un trabajador. Si bien es cierto que este es un factor importante, existen otros como la seguridad laboral, la oportunidad de desarrollo de la carrera profesional o la posibilidad de aprender. En este sentido, el papel de los Recursos Humanos puede marcar la diferencia entre la satisfacción y el descontento del empleado. No es de extrañar que en los últimos años hayan surgido puestos como ‘Director de formación’, ‘Responsable de desarrollo del talento’ o ‘Responsable de planes de carrera’. Pero, ¿en qué consisten exactamente estos puestos y qué funciones desarrollan en relación al desarrollo de los empleados de una organización?

Más allá del Employer Branding, centrado en la captación, los profesionales de Recursos Humanos han de centrar sus esfuerzos en el desarrollo y la relación que la empresa tiene con ese talento. Para conseguirlo, primero es fundamental la comunicación dentro de la entidad, así como la capacidad de conocer y mantener conversaciones con los empleados, ya que no sirve de nada contar con una persona y no saber de su existencia. Una comunicación fluida y con la que los empleados se sientan involucrados será clave para desarrollar el sentido de pertenencia en la compañía. Por otro lado, habrá que conocer las habilidades del empleado y sus capacidades para desarrollar sus tareas dentro de la organización. Para ello, los Recursos Humanos cuentan con herramientas como el Assessment y el Development Centre, los mapas de talento, las redes sociales tanto internas como externas (LinkedIn es un buen ejemplo) o el uso del Big Data para analizar información relevante.

Teniendo en cuenta esto, los responsables de Recursos Humanos serán los encargados de hacer que ese talento crezca. Para ello, muchas empresas se preocupan por desarrollar planes de carrera, a veces específicos para empleados claves. Se trata de itinerarios profesionales que tienen en cuenta el tipo y la evolución que se desea que tenga el puesto de trabajo, al mismo tiempo que las competencias y habilidades del empleado, sus objetivos profesionales y el recorrido necesario para cumplir con dicho plan.

Por ello, no hay que dejar de lado la formación continua. Hoy en día todo profesional quiere y necesita especializarse, ya sea por deseo personal o por el continuo desarrollo del mercado, de las tecnologías y de los públicos objetivos. Para ofrecer esta posibilidad a los empleados, algunas empresas cuentan con sus propias ”universidades”, a través de las que ofrecen cursos o formación especializada a su personal, muchas veces de manera gratuita o bonificada. En la mayoría de los casos, son los Recursos Humanos los que se preocupan por que todo este proceso salga adelante, por facilitar y por desarrollar las herramientas necesarias para conseguirlo. Más allá de la formación, tampoco se deben olvidar otros elementos que cobran especial importancia, como el coaching o el mentoring.

Todo este proceso es global, ya que acompaña al empleado en un proceso continuo. Por este motivo, el propio empleado debe mostrar interés por desarrollar su talento y aprovechar las herramientas que la empresa pone a su disposición.  Existen empleados que se muestran entusiasmados por estos planes de desarrollo; sin embargo, otros muchos no los llevan a cabo o no hacen por cumplirlos de la manea correcta. Por ello, la evaluación del proceso por parte de los Recursos Humanos es fundamental y podrán ”premiar” a aquellos que muestren su compromiso con los medios que la organización les ofrece (mejoras salariares, promociones en la empresa o alguna otra forma de compensación que tenga valor para el trabajador).

Finalmente, es necesario que se realice una comparativa, a modo informativo, entre los planes individualizados que se han puesto en marcha y aquellos que se están cumpliendo, la evolución de estas personas y de su puesto de trabajo, la rentabilidad de llevar a cabo este desarrollo y la opinión tanto de los responsables como de los propios individuos. Una empresa que tenga en cuenta estos factores y apueste por el desarrollo del talento de sus empleados, tendrá una ventaja competitiva en el mercado, pues sus trabajadores están satisfechos y preferirán continuar en la empresa. Si te dedicas al sector de los Recursos Humanos y tu también crees en estas necesidades, te proponemos el MBA Online con especialización en RRHH que hemos desarrollado junto con Grupo SEAS y la Universidad San Jorge. Infórmate y descubre cómo seleccionar los mejores talentos y desarrollar todo su potencial, teniendo en cuenta las estrategias y la gestión de la organización.

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