Crisis del talento: ¿Tenemos que esperar a 2020?

Las encuestas y estudios sitúan el 2020 como el año en que veremos la cara más cruda de la captación del talento. Sin embargo, las dificultades para encontrar perfiles digitales entre la población activa actual ya son latentes. Si la crisis del talento es inminente, ¿por qué no buscar una solución ya?

Los principales problemas en las empresas de hoy en día son dos:

1. El gap entre lo que ofrece el mercado y lo que requiere la empresa: La mayoría de la formación que se está impartiendo en las universidades no se corresponde con las verdaderas necesidades del mercado del laboral. Ello, provoca que cada año salgan de las facultades profesionales que no reúnen las competencias que requieren las empresas para desempeñar el puesto ofertado, como idiomas, formación en TIC, especialización o competencias transversales.

2. La inversión de la pirámide poblacional en España: Consecuencia de ello, habrá más personas en los tramos de mayor edad, por tanto, de población envejecida, y menos personas que puedan incorporarse al mercado laboral. Lo que provocará mayores dificultades en las empresas a la hora de encontrar talento entre la población activa.

Los profesionales más buscados, previsiblemente, serán aquellos que reúnan competencias y habilidades digitales y tecnológicas. Pero esto ya es así en el presente, por lo que es fácil adivinar que también surgirán nuevos puestos que ahora mismo no somos ni capaces de imaginar.

En consonancia con el entorno actual, los profesionales de Recursos Humanos también deberán adecuar sus modos de trabajo, siendo capaces de distinguir de entre todas las candidaturas, el talento que están buscando. La mejor fórmula para hacerlo consiste en buscar más allá de la formación y de los títulos, centrándose en competencias más transversales que específicas, como pueden ser la innovación y creatividad, el autoaprendizaje continuo, la inteligencia emocional, la capacidad de análisis o la resiliencia.

¿Cómo gestionar la crisis del talento?

La principal solución es invertir en formación. Y es que ante el déficit de profesionales la mejor opción es seleccionar el talento y formarle en las competencias y habilidades necesarias. A lo que se plantea un nuevo reto:

Si hemos invertido en nuestros empleados para formarles para el puesto y los desafíos presentes, ¿cómo podemos evitar que se vayan?

Según el estudio de EF y sus conclusiones, deberemos centrarnos en 4 áreas principales:

  • Motivación: especialmente importante en el entorno de cambios actual para evitar la fuga de talento y aumentar su productividad.
  • Liderazgo: líderes capaces de crear un equipo que responda a un mismo objetivo y capaz de motivarlo para enfrentarse a los retos presentes y futuros.
  • Creatividad: lo que, unido a innovación, será la ventaja competitiva entre una empresa y otra.
  • Flexibilidad: aquellas empresas más flexibles, capaces de mantener a sus empleados contentos, son también las que tienen equipos más eficaces y comprometidos. Y el compromiso es clave para la mejora de la productividad.

Entonces, ¿vas a esperar a 2020 para gestionar de forma competitiva la crisis?

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