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Aprende a vender

Nadie nace aprendido. Y el arte de vender, no es un don con el que la gente nace, sino una habilidad que va ganando en técnica con el paso del tiempo, y con la práctica.
Además, vender ya no está de moda. El cliente se ha cansado de que le persigamos insistentemente hasta que conseguimos vaciar sus bolsillos y nos olvidamos de él. Es el rey, pero siempre lo ha sido. Informado, listo, que contrastará todo cuanto decimos y que, en muchos casos, estará predispuesto a desplegar sus armas negociadoras para persuadirnos en nuestro discurso.

¿Cómo funciona el cerebro del cliente?
Día a día, estamos sometidos a un montón de impactos publicitarios, tantos, que a la mínima señal de que alguien nos quiera vender algo, respondemos de forma negativa. Por lo tanto no debes plantear la situación como una venta, sino como un entendimiento entre ambas partes, para satisfacer las necesidades de tu cliente.

Además, deberás tener en cuenta lo siguiente:

  • Escucha a tu cliente
    Para poder saber cuáles son las verdaderas necesidades de tu cliente, debes pararte a escucharlas detenidamente. No te centres solo en venderle tu producto, analiza lo que está buscando y encuentra la solución que más se adapte a sus expectativas. Tienes que conseguir saber lo que está buscando incluso mejor que el mismo y, para ello, la escucha activa es lo primero.
  • Evita la confrontación
    Si incumplimos la regla de oro, pretendiendo vender por vender, puede dar lugar a discusiones o falta de entendimiento, entrando en una lucha que solo creará un ambiente negativo, de manera que ninguna de las dos partes saldrá beneficiada.
  • Sé sincero
    Si una vez analizadas las necesidades de tu cliente, tu producto no cumple con los requisitos, no intentes forzar la venta. Debes ser honesto y sincero, asumiendo que tú no puedes ofrecerle lo que está buscando. Esto puede parecer un fracaso, pero el cliente agradecerá tu honestidad y volverá acudir a ti en el futuro. De esta manera, aunque creas que estás cerrándote una puerta, podrás abrir una ventana para el futuro.
  • Mima a tu cliente, pero no es el único
    Lo que puede parecer un gran cliente que te va a reportar grandes beneficios, no puede hacer que descuides al resto, o a potenciales compradores. Debes prestar atención a todos por igual y no jugar sólo a una carta, ya que esto podrá hacerte descuidar al resto, y para tener un cliente descontento, es mejor no tenerlo.

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