Alfonso Camón: nuevas tendencias y liderazgo en la gestión de proyectos

Hace unos días, hablamos con Alfonso Camón sobre la gestión de proyectos y su importancia en las empresas y en la motivación de los empleados. Hoy retomamos junto a él este tema relacionándolo con nuevas tendencias, tecnologías y con algunos consejos para todas aquellas personas que les interese la gestión de proyectos. Sus respuestas han sido de lo más interesante.

  • ¿Qué nuevas tendencias destacarías en la gestión de proyectos?

El mundo de los proyectos está en continua evolución, en consonancia con los cambios de la sociedad, de las tecnologías y del mercado. Para dar respuesta a necesidades más cambiantes en las que es prácticamente imposible determinar el alcance y los requisitos del proyecto desde su inicio, los procesos de la dirección de proyectos han evolucionado incorporando nuevos enfoques de gestión. En la actualidad se contemplan tres grandes categorías de ciclos de vida de proyecto:

Ciclos de vida predictivos (también conocidos como totalmente orientados al plan), son aquellos en los que el alcance del proyecto, el tiempo y el presupuesto requeridos para lograr dicho alcance se determinan en las fases iniciales del ciclo de vida. En el inicio del proyecto, el equipo de gestión del proyecto definirá el alcance global del producto y del proyecto y desarrollará un plan para entregar el producto. Posteriormente se ejecutará el plan, gestionando los cambios en el alcance cuidadosamente requiriendo la revisión de la planificación y la aceptación formal del nuevo alcance

Ciclos de vida iterativos (o incrementales). Son aquellos en los que dentro de las fases del proyecto se repiten de manera intencionada una o más actividades del proyecto a medida que aumenta el conocimiento del producto por parte del equipo de proyecto. En los ciclos iterativos se desarrollará una visión de alto nivel para el lanzamiento global, pero el alcance detallado se elaborará para cada iteración. Se opta por los ciclos de vida iterativos e incrementales cunado una organización necesita gestionar objetivos y alcances cambiantes, para reducir la complejidad de un proyecto o cuando la entrega parcial de un producto beneficia y genera valor para uno o más grupos de interesados.

– Ciclos de vida adaptativos (también conocidos como métodos ágiles), responden a niveles altos de cambio y requieren de una participación continua de los interesados. Se opta por los métodos adaptativos en entornos que cambian rápidamente, cuando los requisitos y el alcance son difíciles de definir con antelación y cuando es posible definir pequeñas mejoras graduales que aportarán valor a los interesados.

Los ciclos de vida predictivos obedecen al enfoque clásico del Project Management, no requieren una alta capacitación de los miembros del equipo de gestión y, en general presentan una elevada carga burocrática y rigidez frente a los cambios, pues suponen modificar el plan inicial.

En los ciclos de vida adaptativos, se valoran positivamente los cambios, el grado de autonomía es elevado. Los métodos ágiles están inspirados en la filosofía Lean Management desarrollada en la industria del sector de automoción. En los últimos 5 años han tenido un gran auge en su aplicación en proyectos de desarrollo de soluciones de software o productos de tecnología emergente. Los espacios de colaboración y co-creación facilitados por el desarrollo del “cloud computing” permiten la gestión efectiva de equipos virtuales remotos en entornos multinacionales y multiculturales.

  • ¿Las nuevas tecnologías facilitan la comunicación y el control de esta gestión?

Es prácticamente lo que hemos estado hablando hasta ahora. Abundando un poco más en el detalle, las nuevas tecnologías facilitan el intercambio de información, haciéndolo viable sin disparar los costes. La información está accesible a todos los interesados que lo necesiten, con el debido control de acceso y de forma integrada y coherente. El acceso a la información es independiente del dispositivo (PC, Tablet, Smartphone) y del sistema operativo. Las herramientas web 2.0 soportadas a través de Internet permiten el control colaborativo y facilitan las lecciones aprendidas.

  • ¿Crees que un buen liderazgo puede beneficiar este proceso?

Por supuesto. La necesidad de un buen liderazgo es mayor en proyectos en los que el número de actores es grande respecto a los proyectos con pocas personas implicadas. Dentro de las competencias que debe ser capaz de desempeñar un Project Manager está el liderazgo. Un buen líder es capaz de movilizar al equipo de proyecto en la dirección correcta, hacia los objetivos del proyecto. Un buen líder debe ser capaz de adaptar su estilo de gestión en función de las etapas del proyecto y de las situaciones emocionales por las que van pasando los actores del proyecto. Un buen líder marca la diferencia en el desarrollo de la cooperación, motivación y compromiso de los miembros del equipo y como consecuencia en el desempeño de las personas. Un buen líder desempeña el papel de coach para su equipo sacando provecho de lo mejor de cada persona.

  • ¿Qué pautas debería seguir alguien que está interesado en la gestión de proyectos?

Quiero entender que si estás interesado en la gestión de proyectos es porque quieres orientar tu desarrollo profesional para ser algún día Director de Proyecto. Si es así, el recorrido que recomiendo seguir para desarrollar las competencias necesarias para ser Director de Proyecto es el siguiente.

En primer lugar, podemos agrupar las competencias en tres categorías:

1. Competencias técnicas (saber, el conocimiento). Se refieren el dominio técnico de una especialidad. Ejemplos de este tipo de conocimiento son las diferentes titulaciones universitarias. El Director de Proyecto debe tener un mínimo de conocimientos técnicos que le permitan tener criterio a la hora de tomar decisiones.

2. Competencias de organización (saber hacer, la práctica). Es el conjunto de métodos, técnicas y herramientas que necesita saber aplicar para manejar la complejidad con eficacia y eficiencia. En gestión de proyectos existen estándares reconocidos internacionalmente que recogen los procesos y buenas prácticas de la dirección de proyectos. Uno de los más importantes como referencia es el del PMI, recogido en el PMBOK (Project Management Body of Knowledge) también conocido como la Guía de la Dirección de Proyectos. Las competencias de organización forman parte de la categoría denominada “competencias duras”. Su aprendizaje es relativamente rápido, su lógica es sencilla y se adapta muy bien a un aprendizaje formal individual.

3. Competencias de liderazgo y habilidades (saber estar). Es el conjunto de habilidades y destrezas “blandas” asociadas al comportamiento y la relación entre las personas. No sólo es necesario conocerlas sino que este tipo de competencias requieren haber experimentado con ellas y una maduración de la persona para cambiar sus conductas. El aprendizaje es más lento que en las competencias “duras” y son más fáciles de adquirir para un jefe de proyecto experimentado que ya posea las competencias de organización. Para un eficaz desarrollo de estas competencias es imprescindible el “roce” o interacción con otras personas. En un alto porcentaje, en torno al 90%, el aprendizaje se nutre más del canal informal que del formal.

Cada uno de estos tres bloques puede desarrollarse de forma independiente, el orden recomendado sería empezar por las competencias técnicas, luego seguir por las de organización y culminar con las de liderazgo y relación. En el mercado existen soluciones paquetizadas de formación que tratan de facilitar las competencias al futuro Project Manager por niveles. Así, es frecuente encontrar recorridos instruccionales en tres niveles:

  • Formación para jefes de proyecto ocasionales o miembros de equipo de proyecto.
  • Formación para jefes de proyecto sin experiencia previa en gestión de proyectos.
  • Formación para jefes de proyecto experimentados

Hay un cuarto nivel que tendría como fin obtener una certificación en Project Management reconocida a nivel internacional. En ese sentido existen diferentes tipos según el nivel de partida de conocimientos y la experiencia demostrable. Por ejemplo, las certificaciones del PMI: CAPM, PMP, PgMP

Alfonso Camón es uno de los profesionales más formados en la gestión de proyectos, con años de experiencia en el sector. Por ello, si estás interesado en la gestión de proyectos, puedes tener en cuenta estos consejos y formarte con nuestros curso OLS sobre gestión de proyectos o gestión avanzada de proyectos, con contenidos de calidad pero de la manera más económica. Por otro lado, si te interesa el área del Management en general, puedes informarte sobre nuestra propuesta formativa en Management.

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